Lo primero que se ve no es la joya
En un escaparate de joyería, la pieza llega la última. Antes está el soporte: el peto que le da altura, la bandeja que la ordena, la vitrina que la aísla, la manta que la protege, el plafón que la separa del fondo. Son elementos pequeños, casi invisibles cuando están bien puestos, y son justo los que deciden si una joya se ve o se pierde entre las demás.
Este artículo es un repaso a esa parte de nuestro catálogo, la de presentación y aparador, con las piezas que más nos piden las joyerías: tanto para montar un escaparate de campaña como para el trabajo de cada día en el mostrador.
Petos: altura y presencia
El peto es el soporte clásico de cuello y de juego, y el que resuelve las piezas que necesitan cuerpo. Un collar se lee de una manera muy distinta sobre un soporte con volumen que dentro de una vitrina plana.
El Peto Giralda está pensado para la presentación de las piezas y puede fabricarse forrado en antilina, raso o simil piel, con un abanico amplio de colores. La misma familia incluye otras series —Toscana, Grecia, Nepal, Sinfonía, Alejandría, Dama— y también petos con efecto lacado, con acabado liso y brillante: la opción que suele encajar cuando el fondo del escaparate ya tiene textura o color y se busca que la pieza destaque por contraste.
Puedes ver todos los modelos forrados en petos para escaparatismo.

Bandejas: orden dentro y fuera del mostrador
Bandejas apilables: presentar y organizar
La bandeja Alicante presenta y almacena a la vez, con interior flocado para que las piezas no se muevan, y es apilable. Eso da dos ventajas muy prácticas: el stock se puede organizar por familias y, cuando alguien pide ver varios modelos, la bandeja entera baja al mostrador en un solo movimiento.

Fuera de la tienda: la maleta de muestrario
Para llevar la colección fuera de la tienda está la maleta de muestrario, con ruedas y asa extensible, diseñada para alojar las bandejas Picasso: la colección viaja ordenada y se presenta en el mismo orden en que la tienes en tienda. Tienes la familia completa en bandejas y maletas.
Vitrinas y plafones: separar, elevar y componer
Vitrinas forradas
Las vitrinas forradas —como la Duna— aíslan la pieza del fondo común y permiten agrupar por familias sin que todo comparta escenario.
El plafón: piezas pequeñas en el aire
El plafón Sydney resuelve el problema contrario: las piezas muy pequeñas que a ras de estante se pierden. Es adaptable a distintas medidas y composiciones, y se forra en tejidos, simil piel, antilina o raso con toda la carta de colores.
Entre los dos recursos aparece el juego de niveles que da vida a un escaparate: una pieza protagonista más alta, dos o tres alrededor en un plano distinto y un fondo despejado. Cada pieza se lee por separado y el conjunto no se ve cargado.

Mantas: presentar, guardar y transportar
La manta Vancouver es tríptica, con tejido de alta calidad, tacos de seda y cierre de velcro. Sirve para las tres cosas a la vez: presentar las piezas sobre el mostrador, guardarlas y trasladarlas. Es la pieza que más valoran las joyerías que mueven material entre tienda, taller y ferias, porque permite montar y desmontar una presentación sin exponer las piezas. Está en la familia de mantas para joyería.
Taquería y soportes: el juego de alturas
La taquería Iglu es el recurso específico de escaparate: soportes para presentar las joyas repartidas en distintas alturas y apoyos dentro de una misma escena. Igual que los petos, se puede forrar en antilina, raso o simil piel y en el color que pida el montaje, de manera que la misma estructura sirva para la escena de Navidad y para la de primavera.
Estuches muestrario y joyeros: cuando la colección sale de la tienda
Para las piezas que viajan o se guardan, el estuche de muestrario —forrado en imitación piel cocodrilo, con cierre de seguridad y llave— y el joyero con compartimentos cumplen una función parecida dentro de la tienda que la bandeja en el mostrador: cada pieza con su sitio y nada suelto.

El mismo escaparate, varias campañas
Es la fórmula que más nos piden: elegir una base —petos, plafones y bandejas— en los tonos de la tienda y en formatos que se apilen y se combinen, y dejar que cambien las piezas y el decorado de cada temporada. La estructura aguanta el año entero y cada campaña se monta encima, sin volver a empezar de cero ni comprar todo nuevo.
En los materiales pasa lo mismo: antilina, raso, simil piel y efecto lacado están en carta con sus colores, así que se puede forrar una pieza nueva años después y que siga combinando con las que ya tienes.
Cómo elegirlo con nosotros
Todos estos elementos se fabrican en nuestros talleres de Barcelona y se pueden forrar en los materiales y colores de la carta. Si nos cuentas cómo es tu tienda, qué escaparate tienes y qué campañas tienes por delante, te proponemos una combinación de soportes, materiales y colores; y si quieres verlo antes de decidir, te enviamos muestras.
Escríbenos a novobox@novobox.es, llámanos al 902 345 900 o cuéntanos tu proyecto desde Soluciones a medida.